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Keops II Espagnol
BITACORA Expedición Oceanográfica KEOPS II
Bienvenidos a los “40 rugientes”
Martes 29 de Noviembre
Llegamos a la última semana de muestreo, marcada por una serie de frentes que golpearon duramente a las islas antárticas de Kerguelen. Recorrimos la zona de estudio por última vez con vientos que llegaron a sobrepasar los 60 nudos (mas de 100 km por hora).
Sin embargo lejos de amilanarse los científicos que no trabajaban en los laboratorios corrían al puente a observar el espectáculo majestuoso. La tormenta llevó nieve primaveral a la isla Kerguelen, que vimos por última vez anclados en la bahía “Port aux Français”.
Nuestra última estación de muestreo se realizó el 22 de noviembre y el balance del trabajo en terreno es excelente. Se visitaron 36 estaciones y se realizaron en total más de 350 operaciones. La data que se generará de este trabajo promete resultados interesantes y muchos de ellos, aunque preliminares, se discutieron diariamente con todo el equipo a bordo del Marion. Algunos pudieron determinar cómo las microalgas y bacterias utilizan el hierro en el agua de mar o incluso describieron por primera vez el ciclo de vida de algunas especies poco comunes. Otros equipos aportaron a la comprensión de la circulación y corrientes que gobiernan estas aguas y también se obtuvieron las primeras muestras de algunos gases de efecto invernadero en la zona antártica. Fueron 57 días de embarque, 37 días en la zona de Kerguelen y los análisis a bordo siguieron hasta volver al puerto de La Reunión.
Una vez en tierra empieza otro tipo de trabajo: el análisis de las muestras que se obtuvieron y la síntesis del proyecto KEOPS2. El grupo entonces seguirá trabajando en tierra así como lo hizo en el océano austral (foto 6). Agradecemos a todos aquellos que siguieron esta aventura a través de este blog.
Lunes 14 de Noviembre
Terminamos nuestro segundo transecto. Hasta la fecha hemos realizado más de 80 muestreos de la columna de agua y otros tantos perfiles con redes para colectar fito y zooplancton (microalgas sus depredadores). En los últimos días tuvimos la oportunidad de atravesar dos veces el frente polar, localizado al este de las islas Kerguelen (~ 75ºW). Nuestro diario mural está cada vez más nutrido de resultados, reflejo fiel de las horas pasadas en el laboratorio.
En algunos puntos de muestreo concentramos nuestras actividades durante 48 h. Como siempre, empezamos por tomar agua de diferentes profundidades con ayuda de la “roseta”. Este instrumento es en realidad un conjunto de instrumentos: está equipada con 22 botellas de 12 L cada una y con varios captores capaces de medir la fluorescencia, oxígeno, temperatura y salinidad, luz, y orientación de corrientes.
Con todos sus accesorios nuestra roseta pesa más de 500 kilos Durante KEOPS2 la hemos llevado a más de 2800 metros de profundidad (a una presión de más de 200 atm). También tenemos a bordo una variante “sin metal” de nuestra “roseta”. La “clean rosette” procedente de un laboratorio australiano permite medir exactamente la cantidad de metales traza en el agua de mar ya que en su estructura nada contiene hierro.
El agua que nos traen ambas “rosetas” es sometida a toda clase de análisis y experimentos. Algunos buscan medir la fotosíntesis y la forma en que los microorganismos usan los nutrientes que se encuentran disueltos en el agua (¡incluido el hierro!). Para ello se utilizan “incubadores solares” construidos en material transparente y dotados de filtros especiales que simulan la penetración de la luz en el agua de mar (el mismo tipo de filtros se usa también en la industria cinematográfica).
Una serie de 10 incubadores alimentados con agua de mar nos permite entonces simular las condiciones en el agua desde la superficie hasta el nivel en que la luz se extingue completamente. Al cabo de entre 8 y 24 h, las incubaciones de los distintos experimentos se detienen, las muestras se procesan y el material se prepara nuevamente para la próxima estación a solo algunas horas de navegación.
Jueves 03 de Noviembre
Un mes de crucero y aún nos espera un mes de trabajo en terreno. Hasta ahora el balance es positivo, muchísimas muestras y experimentos realizados prometen ayudarnos a comprender mejor el comportamiento de la “bomba biológica” en el océano Austral. El eje principal de KEOPS2 es la observación de las primeras etapas de lo que llamamos el BLOOM de Kerguelen. Esta palabra de origen inglés (que podríamos traducir por « afloramiento ») es de uso común en oceanografía y hace referencia a un aumento muy rápido de la actividad biológica en una región. El “bloom” de Kerguelen beneficia de los aportes de hierro de esta isla y nuestro interés es entender cómo se genera este fenómeno.
Esta “bomba biológica” representa la capacidad de los microorganismos del océano para absorber CO2 desde la atmosfera vía fotosíntesis y transferirlo al el fondo marino. Para estudiar la bomba biológica a través de sus múltiples y microscópicos protagonistas, una red especial nos permite colectarlos sin que sufran daño).
Las muestras se analizan a bordo en el « laboratorio de imágenes ».
A través del microscopio aparecen la belleza y diversidad de las diatomeas, representantes mayoritarios de lo que llamamos “fitoplancton” (los principales microorganismos foto sintetizadores del océano). Estas micro-algas poseen un complejo esqueleto externo hecho de sílice, el mismo material que compone el vidrio!!
Al observar en detalle, se pueden identificar las zonas donde la célula está construyendo su esqueleto (en verde) y otras donde la célula contiene clorofila (molécula fundamental en la fotosíntesis, en rojo).
A bordo del “Marion” todos los días son días de trabajo. Domingos y festivos son iguales a un lunes o martes en tierra, así es que la tripulación pone especial cuidado en celebrar cumpleaños y otras fechas para romper la rutina de los análisis y muestreos. Entre una estación y otra, una fiesta de disfraces improvisados a bordo nos recuerda que hoy es Halloween!!!
Viernes 28 de Octubre
Entramos ya en nuestra tercera semana de crucero y la actividad a bordo del Marion se mantiene 24 horas al día, 7 días a la semana.
A toda hora del día y de la noche hay uno o más grupos en cubierta y en los laboratorios cumpliendo un estricto programa de muestreo. Más de una nevazón nos ha sorprendido estos días, recordándonos la inclemencia del clima en esta hermosa región. A pesar del frío, el “Marion” parece despertar la curiosidad de los habitantes de estas aguas : lobos marinos y pingüinos vienen a menudo a observar esta “masa metálica” en medio del océano.
El concurso “Adopte un derivador” sigue su curso y ya son más de 30 los derivadores los que recorren la zona de Kerguelen (foto). Además de dar la oportunidad a los científicos de KEOPS de “adoptar” y seguir estos instrumentos en su trayectoria diariamente (se recibe su posición vía e-mail tres veces al día), esta etapa de nuestra expedición es crucial para conocer mejor la complejidad de las corrientes de esta zona (tal como lo muestra la imagen del recuadro).
Esta complejidad hace que el éxito de KEOPS dependa de nuestra habilidad para situarnos en los puntos clave de la región y en nuestra capacidad para trabajar en equipo. En la sala de computación del barco, los muros se cubren de las primeras imágenes y resultados obtenidos por los científicos a bordo.
Nuevas contribuciones aparecen cada día, lo que nos permite comparar opiniones, adaptar estrategias y generar nuevas ideas antes de llegar al próximo punto donde trabajaremos.
Lunes 24 de Octubre
Archipiélago de Kerguelen y “Adopte un derivador”
Durante el tránsito hacia la isla de Kerguelen, la mayor de las islas territoriales antárticas francesas, la expedición comienza a recolectar las primeras muestras y a planificar los experimentos para cada punto (o “estación”) de muestreo. Durante las 24 horas del día los equipos se relevarán en el puente, los laboratorios y la sala de computación del barco.
Para posicionarnos mejor en la zona que estamos estudiando, 50 “derivadores” deben lanzarse al agua en los próximos días. Estos “flotadores electrónicos” de poco más de 10 kg de peso, pueden seguir la trayectoria de las corrientes durante mucho tiempo, enviando su posición y la temperatura por vía satelital hasta el “Marion”. Los 50 derivadores estarán en competencia durante estos dos meses: El concurso “¡Adopte un Derivador!” se inició el 15 de octubre y cada miembro de KEOPS podrá bautizar y lanzar uno de estos instrumentos, siguiendo sus pasos en tiempo real desde el barco. El ganador será el que permanezca en el área de Kerguelen por más tiempo.
El primer punto de muestreo para los químicos y biólogos a bordo se sitúa camino a Kerguelen: es la estación RK2 al sur del archipiélago. Además de realizar los primeros experimentos, se desplegó un sistema autónomo de muestreo capaz de medir varias veces al día el consumo de oxígeno de los microorganismos en el agua de mar. Para no perderlo, este instrumento va equipado con un GPS y nos enviara su posición constantemente. Si todo va bien, lo volveremos a tener a bordo en una semana más.
Un frente de mal tiempo (ráfagas de 50 nudos y olas de 7 metros) nos obligó a adelantar nuestra visita a las islas Kerguelen para el 20 de octubre. Encontramos la isla aún cubierta de nieve luego del largo invierno y pudimos ver a lo lejos las colonias de elefantes marinos y aves. El Marion estuvo sólo 3 horas frente a la isla, pero su belleza y majestuosidad quedó grabada en la mente y las cámaras fotográficas de toda la tripulación.
Sabado 15 de Octubre
Archipiélago Crozet
Hoy llegamos al archipiélago Crozet (47⁰S; 52⁰E), un conjunto de islas subantarticas que estuvieron deshabitadas hasta fines del siglo XVIII.
Nos acercamos en línea recta desde el norte, tomando algunas muestras cada 6 horas durante nuestro trayecto. De acuerdo a las imágenes satelitales que recibimos casi todos los días, las aguas del archipiélago Crozet y sus alrededores muestran los primeros signos de lo que en oceanografía llamamos la época “productiva”. Eso significa que, pasado el invierno, las condiciones de primavera favorecen la multiplicación de organismos microscópicos fotosintéticos en el agua de mar. Estas “microalgas” o “diatomeas” cumplen en el océano el mismo papel que nuestras plantas terrestres: producen oxigeno y consumen CO2 que obtienen desde la atmósfera. Definitivamente llegamos a tiempo para comenzar nuestros experimentos!
Pero antes, una escala en Crozet nos permite atracar pasado el mediodía en la bahía de la isla “La Posesión”, descubierta en 1772. Durante unas horas, estuvimos frente a la base francesa que ocupa hoy la isla. Cinco pasajeros del “Marion” desembarcaron para iniciar una estadía voluntaria de 4 meses (Foto 2). Para los que permanecemos a bordo, el tiempo se hizo corto en cubierta para observar el paisaje y fotografiar a sus “habitantes”: Crozet alberga una de las mayores colonias de pingüinos de la zona subantártica! Entre los adultos se distinguen cientos de polluelos de plumaje marrón. Dentro de un año formarán sus propios nidos entre la bruma y el frío de la isla.
A las 17h zarpamos de nuevo hacia el Sur, esta vez rumbo al archipiélago de Kerguelen. Dentro de dos días comenzaremos nuestras observaciones y experimentos en esa área.
Mientras tanto la temperatura sigue bajando y hoy bordea los 2⁰C, con algunos copos de nieve que caen sobre el “Marion”.
Jueves 13 de Octubre
La expedición sigue en tránsito hacia el sur rumbo a las islas francesas de Crozet y Kerguelen, cruzando la línea de los 40ºS (los “rugientes”) a las 18h44 pm. Desde que dejamos la isla de La Reunión, al este del continente africano, la temperatura del aire y del mar ha bajado progresivamente. Hoy, los termómetros marcan 13°C tanto en la superficie del océano como en cubierta y los atuendos veraniegos dejan paso poco a poco a las chaquetas y guantes.
Durante los tres últimos días, los miembros de la expedición estuvieron ocupados terminando de instalar los laboratorios, haciendo pruebas y verificando los instrumentos que se enviarán a más de 1000 metros de profundidad. En algunos casos estas pruebas deben hacerse con réplicas a escala fabricadas a bordo por la tripulación, para así evitar dañar los instrumentos más delicados.
Al entrar en las latitudes altas, disfrutamos nuestro primer encuentro con el Albatros. Es un espectáculo verlos planear sin esfuerzo a sólo centímetros del agua, desafiando los más de 35 nudos de viento que dominan en la región. Pero si para el Albatros el viento no es un problema, para la navegación del “Marion” significa olas de más de 7 metros y la necesidad de reducir nuestra velocidad de 12 a 8 nudos.
Pese a todo, esperamos llegar a las Islas Crozet durante la mañana del sábado 15 de Octubre.
Lunes 10 de Octubre
Preparativos y Zarpe
La cita con el Marion Dufresnes tuvo lugar el 6 de octubre 2011 en isla de “La Reunión”.
Apenas desembarcados y a pesar de las 12 horas de vuelo desde Paris, la prioridad del equipo es desembalar el material que espera en el muelle. Seguridad ante todo, lo primero en salir de la maleta de viaje son los zapatos de seguridad y el casco.
El tiempo apremia, y todo el mundo se acelera para optimizar la descarga de los containers que transportan el material enviado meses antes desde los laboratorios. Qué alivio se siente al comprobar que el material no sufrió con el viaje!
Por su parte, el “Marion” debe aprovisionarse para alimentar a cerca de 70 personas durante los próximos 50 días de embarque. Frutas, verduras, pan y todo tipo de productos alimenticios deben distribuirse rápidamente a bordo y conservarse en las bodegas del barco.
Tres días se necesitaron para que las cajas que se pilaban en cubierta se encuentren ordenadas y organizadas en los diversos laboratorios del “Marion”.
Sin embargo, antes de zarpar, un último requisito debe cumplirse: Todo debe estar firmemente amarrado. Hasta el instrumento más pesado puede “salir volando” y romperse con las condiciones impredecibles de la navegación. Así es que antes de salir, cada científico hará una última ronda a su laboratorio de terreno para asegurar todo.
El 9 de Octubre al mediodía, se largan las amarras; Próxima parada, las islas Crozet (ver mapa).
Lentamente dejamos La Reunión y se concretan meses de espera y preparación. Para despedirnos, un grupo de ballenas nos regala un espectáculo inolvidable. La alegría de hacerse a la mar se ve en la cara de toda la tripulación. Para algunos, este es su primer embarque. Otros se reencuentran en cubierta con colegas con quienes comparten recuerdos de otros cruceros oceanográficos.
Durante los próximos días la navegación se interrumpirá solo para probar instrumentos. En el trayecto, se configurarán los grupos de trabajos y se coordinarán las maniobras para los experimentos que deben realizarse. Es el comienzo de 50 días de trabajo, 50 días de sorpresas, 50 días inolvidables.
Jueves 22 de Septiembre
Dos meses al sur del mundo
Un grupo de 50 científicos embarcaron este mes de octubre en el barco oceanográfico Marion Dufresne (bautizado así en honor a uno de los grandes exploradores franceses).
Durante cerca de dos meses trabajaran para comprender porque en las latitudes australes el océano no bombea suficiente CO2 desde la atmósfera. Para ello deberán explorar los mecanismos que hacen posible que el dióxido de carbono entre desde la atmosfera al océano profundo e identificar los factores que hacen única a esta región al sur del mundo.
Un proyecto de esta envergadura requiere de meses de preparación. Ya en junio los científicos que se unirán a KEOPS2 preparaban en Francia, Bélgica, Inglaterra, USA y Corea los equipos y materiales de laboratorios necesarios para trabajar en alta mar. En total más de 30 toneladas de material fueron despachados a la isla de La Reunión al SE de África, punto de recalada donde el Marion Dufresnes los esperaría 4 meses más tarde. La fecha de embarque se fijó al 6 de octubre 2011.
Fotos: La preparación del material en el laboratorio de Oceanografía Microbiana de Banyuls sur Mer (Francia).
Contact : cfernand@marion.ipev.fr
Informations
- Publication
- Le 17/10/2011
- Catégorie
- Des nouvelles du terrain


















































